LA CONTINUIDAD CLÁSICA

De todos es sabido que Roma bebe de las aguas de la cultura griega. La cultura romana sería poco sin la cultura griega, pero también tiene una deuda grande al arte
etrusco. Todo esto se intensifica notablemente cuando se conquistan y saquean los reinos helenísticos y los romanos comprueban el tremendo desnivel cultural entre su civilización y la que estaban conquistando. Empieza entonces un trepidante proceso de helenización en territorio romano en el que igual se rapiñan obras que artistas, impregnándose todo el ámbito de un aire cultural predominantemente griego, a pesar del rechazo de algunos sectores de la población, que precisamente veían en esta claudicación cultural a lo heleno una verdadera humillación, que anulaba la verdadera inclinación del romano hacia su propia cultura, dominada por la simplicidad y el pragmatismo del campesino o el guerrero.

Es cierto que se perpetúan en el arte romano muchos criterios, principios e incluso elementos concretos del arte griego , pero es igualmente cierto que el arte romano también tuvo su propia aportación y, sin duda, una personalidad propia muy definida, sobre todo en el campo de la arquitectura. Es cierto que se adoptan en la arquitectura romana elementos esenciales del arte clásico como los órdenes, y que las construcciones religiosas tienen un claro referente en el templo griego, pero en muchos otros aspectos la arquitectura romana es no sólo diferente, sino radicalmente opuesta; recordemos que la arquitectura griega carecía de una concepción del espacio interior, mientras que la romana aporta a la historia de la arquitectura una multiplicidad de soluciones, ricas en matices; la arquitectura romana resulta también mucho más compleja, porque entras la griega se conforma con una estructura tan simple como la solución adintelada, la romana crea espacios abovedados y cupulados; además introduce nuevos materiales, nuevas técnicas constructivas, multiplicidad de edificios diferentes, y un pragmatismo y una monumentalidad que no tenía la griega.

Así pues podemos decir que es un arte de gran personalidad, sobre todo en arquitectura, que tiene un carácter utilitario. La cronología va del siglo III a.C. al siglo V d. C.
En el camñpo de las artes plásticas, se ve una muy clara influencia griega y etrusca, pero aun así también tiene cierta originalidad en lo que se refiere al relieve y el retrato, en este segundo caso debido sobre todo al sentido pragmático y realista de la vida, en el caso del primero gracias a la importante tarea de propaganda que conlleva.

ARQUITECTURA

- De los griegos tomaron el uso del dintel y las órdenes, aunque combinándolos y haciendo otros nuevos como el orden compuesto, mezcla del jónico y el corintio.
- De su relación con los etruscos tomaron el arco y la bóveda. Utilizan bóvedas de cañón, de arista y semiesféricas o de media naranja.
Los materiales empleados serán muy variados: ladrillo, sillería, mármol y hormigón o mortero romano formado por arena y cantos rodados o piedras pequeñas unidos por cal viva.

Sus características son:

  • De carácter utilitario, funcional y práctico.
  • Edificios sólidos y espaciosos.
  • Se construye de manera rápida: piedra, ladrillo, mortero, hormigón...
  • Utilizan el arco y la bóveda.
  • Crean grandes cúpulas.
  • Órdenes: dórico, jónico, corintio, toscano (dórica con fuste liso) y compuesto.
Los principales edificios públicos son: templos, de pequeñas proporciones siguiendo la tradición griega, de planta rectangular o circular; edificios civiles como las basílicas para administración de justicia y tratos comerciales, las termas o baños públicos.

Merecen especial mención los edificios para espectáculos como teatros, anfiteatros y circos; las obras públicas: acueductos, puentes y calzadas; y los monumentos conmemorativos: arcos de triunfo, columnas, etc.
En la arquitectura privada destaca la casa romana que es una síntesis de la casa etrusca en torno al atrio y a la griega, la que añade el peristilo o patio de columnas que se construye al fondo del atrio y convierte a éste en lugar de paso, agrupando en torno a aquél la vivienda. Las casas de Pompeya y Herculano son las que mejor han llegado a nosotros. En Itálica (Sevilla) se conservan restos de casas con bellos mosaicos.
LA CIUDAD
TEMPLOS: Circulares (Panteón) y rectangulares (Maison Carré). No hay muchos y son pequeños. Están en medio de las ciudades. Columnas adosadas, estilóbato por delante y entablamento muy sencillo. PANTEÓN: dedicado a todos los dioses / la cúpula sienta las bases del Renacimiento / interior policromado.
Mausoleos
Casas y palacios: Establecen un tipo de vivienda válido hasta nuestros días en el clima mediterráneo. Se disponen todas las habitaciones alrededor de un patio.
Arcos de triunfo: Realizan este tipo de monumentos para perpetuar sus gestas. Al principio eran de madera, luego, de ladrillo o piedra. Suelen llevar una cartela. Se parece a un templo. Se compone de 1-3 arcos y está decorado
Basílicas: Aportación romana a la arquitectura. Tiene una planta cristiana. Es un edificio dedicado a las finanzas y transacciones comerciales.
Termas: Baños públicos. En ellos, se tramaban muchas conspiraciones.
Foro: Plaza pública situada en la confluencia de las dos calles principales en la que se situaban los edificios principales.
Teatros: Son teatros exentos. El espacio que queda detrás de las gradas, se utiliza para galerías y vomitorios.
Anfiteatros
: Son la unión de dos teatros. Sirve para juegos, luchas de fieras y gladiadores, y naumaquias. Planta elíptica. Bajo la arena hay numerosos corredoras y dependencias. COLISEO: 3 pisos de columnas de distintos órdenes; 50000 espectadores; sótano, sistema de inundación y celdas; toldo; bóvedas y dinteles; y vomitorios.

Circos: Carreras y ejercicios atléticos. En el centro se levanta la espina alrededor de la cual hacen las carreras.
Calzadas: Varias capas de base. Todos los caminos conducen a Roma.

Acueductos, puentes, ciudades, campamentos...
LA ESCULTURA ROMANA
En la escultura romana es clara la influencia helénica, particularmente en las de carácter religioso, y también la influencia etrusca, sobre todo en el realismo del retrato.

En los temas mitológicos encontramos fundamentalmente copias de obras griegas.
Se observa una tendencia evolutiva desde el idealismo griego en la República y el Alto Imperio hacia el hieratismo y rigidez de las últimas realizaciones del Bajo Imperio.
El retrato es la aportación romana más original a la escultura. Su origen está en una antigua práctica funeraria de culto a los antepasados, que era la de crear “imagines maiorum”. Cuando algún patricio moría se sacaba de su rostro una mascarilla de cera, que se guardaba en casa y se exhibía en los funerales o en otras ceremonias públicas.
Se caracteriza por la fidelidad en los rasgos y en los tocados (en este caso sobre todo en el retrato femenino).
En el período Republicano

Los retratos son de gran realismo, con los rasgos faciales muy acentuados, la escultura consiste en un busto corto, que sólo representa cabeza y cuello. Los hombres llevan el pelo corto. Tiene su origen en las "imágenes maiorum" de cera. Ejemplos: Lucio Junio Bruto y Bruto Barberini: aunque es ya del Alto Imperio aparece con dos “imágenes de los antepasados” en sus manos; aparece de pie, son tres personajes con rasgos distintos.
Retratos Imperiales
En el alto Imperio es un retrato de cuerpo entero con tres versiones:
“Imagen togata”, como patricio o pontífice máximo, con toga. Ejemplo: el Retrato togato de Augusto, en el que la postura marca el contraposto y la cabeza está cubierta
“Imagen thoracata”, como imperator, jefe militar, o cónsul, con indumentaria militar, con coraza. Ejemplo: el Retrato toracato de Augusto o Augusto de Prima Porta, Augusto se está dirigiendo al ejército, por lo que está vestido de militar y con el brazo en alto, se esculpe con precisión el contraste entre la coraza lisa y dura y la tela blanda; la coraza está llena de relieves alusivos a la paz augusta y en la parte interior hay una figura infantil sobre un delfín, alusiva al origen divino de la familia Julia.
“Imagen apoteósica”, heroizado o como divinidad, desnudo, corona de laurel y el atributo de algún dios. Ejemplos: El Retrato apoteósico de Augusto o el de Claudio heroizado.
En los retratos de los primeros emperadores, principios del siglo I d.C., se observa una tendencia hacia cierto idealismo, por influencia griega, por lo que podemos hablar de un realismo idealizado en el que los rasgos más acusados se disimulan.
En los retratos de los siglos II y III se tiende a un progresivo barroquismo, el pelo se esculpe más largo y separado de la cabeza, con rizos muy abultados, aparecen las barbas, etc. Desde Adriano y sobre todo a partir del siglo III se graban las pupilas.
A partir del siglo IV, ya en el Bajo Imperio, el retrato romano se caracteriza por la rigidez y el hieratismo, que ha de pasar al mundo cristiano.
Los retratos se deshumanizan, se pierde la preocupación por hacer retratos que se acerquen al hombre, se tiende a una esquematización que aleja al emperador de la sociedad. Por tanto, su escultura se puede considerar ya “anti-clásica”. Ejemplos: Constantino del Palacio de los Conservadores de Roma: se trata de la cabeza de una escultura de cuerpo entero que se conserva fragmentada y que tenía dimensiones colosales; Constantino aparece imberbe y tiene el pelo pegado a la cabeza, los mechones son meras líneas, los ojos son grandes, desorbitados y desproporcionados, etc. El grupo de los Tetrarcas: que representa a dos augustos o césares dándose el abrazo de la concordia y posee unas características similares a las mencionadas.

LA PINTURA ROMANA

Las pinturas se hallaban en las paredes de las casas de los romanos más adinerados, generalmente se trata de “pintura al fresco”, aunque también está documentada la “pintura sobre tabla”.
La pintura romana tuvo como precedentes los frescos de las cámaras funerarias etruscas y la pintura griega, alcanzando un gran desarrollo.
Sin embargo, los restos conservados son mínimos y casi se reducen a los encontrados en las excavaciones de Pompeya y Herculano, donde los historiadores han establecido cuatro estilos:
Los Estilos Pompeyanos

- Primer estilo o de incrustación (siglos II a.C. y I a.C.): El más antiguo, imita revestimientos de mármoles.
- Segundo estilo, arquitectónico o de perspectiva (del siglo I a.C. al I d.C.): Los muros se adornan con representaciones arquitectónicas fingidas e intentos de perspectiva; también se introducen temas figurados, paisajes y bodegones.
- Tercer estilo, ornamental o de paredes reales (contemporáneo del anterior): Se caracteriza por poner los elementos arquitectónicos en primer plano, subrayando el muro y haciendo un efecto de ventana. Las arquitecturas que aparecen son fantásticas, introduciéndose guirnaldas y amorcillos en escenas generalmente amarillas sobre fondos oscuros.
- Cuarto estilo o de iluminismo arquitectónico (siglo I d.C.): En él se retoma la perspectiva del segundo período pero se usan más colores y más elementos decorativos, introduciéndose formas arquitectónicas muy diversas, recuadros con escenas mitológicas y paisajes imaginarios.
Pintura Sobre Tabla
La pintura sobre tabla debió ser habitual, como ocurría en Grecia, pero al tratarse de materiales perecederos no se ha conservado, salvo casos excepcionales, como los Retratos de El Fayum, de una necrópolis egipcia del siglo II.
Estos retratos representan, muy a menudo, a personas jóvenes, en muchos casos se ha comprobado que más jóvenes que los difuntos, por lo que debían ser retratos que el fallecido se había hecho en vida.
EL MOSAICO
El mosaico era la decoración lograda por medio de pequeñas piezas de piedra, terracota o vidrio (las teselas), con las que se formaban decoraciones de motivos geométricos o figurados. Se utilizaban para la decoración de los suelos, aunque en algunos casos, en viviendas de extrema riqueza, aparece en las paredes.

Los motivos decorativos son muy variados. Suelen tener una greca en el borde que enmarca el motivo principal que suele estar en el centro, éste es el emblema. Encontramos varios tipos, dependiendo del tamaño de las teselas:
- Opus Sectile: El más rudimentario, imita labores de mármoles o piedra mediante grandes piezas, fragmentos de distinto tamaño de mármol que se acoplan formando un dibujo de tema figurativo o composiciones geométricas (círculos, cuadrados, formando diferentes composiciones).
- Opus Tesellatum: Cuando el tamaño de las teselas es superior a 1 cm. Mediante estas pequeñas tesellas, se forman escenas, desarrollando verdaderas composiciones pictóricas.
- Opus Vermiculatum: Cuando el tamaño de las teselas es inferior a 1 cm. El mosaico se concibe en este caso como una simple imitación de la pintura, buscándose un acercamiento a los efectos que consigue el pintor con su pincel. Para ello se utilizan cubos sumamente reducidos (de unos pocos milímetros de arista) y se buscan las máximas gradaciones de color.