ARTE ISLÁMICO


El arte islámico no se comprende son conocer los orígenes de la vida de los moradores del desierto, es decir, del nomadismo. Estos pobladores, vivían en jaimas, rodeados de tapices, y de aquí surgirán las edificaciones y los trabajos decorativos de este arte.
Bien es verdad que es un arte bastante ecléctico, no teniendo reparos en admitir cualquier influencia siempre que sirva a sus intereses; así pues, dentro de su unidad propia, existen variedades, desde las propias de Siria y Egipto, pasando por la Persa, la India y por supuesto la Occidental, fruto siempre de la adopción de las formas artísticas imperantes en los pueblos sometidos. Aunque debemos comentar que ellos parten del arte persa y bizantino, luego lo universalizan y difunden desde Córdoba a la India.
La arquitectura islámica recoge, sintetiza y difunde los procedimientos ancestrales de construcción, tanto en estructuras como en técnicas y materiales. El punto de partida es, pues, el creciente fértil, donde había tenido su origen una cultura arquitectónica basada en la explotación de las posibilidades técnicas de materiales deleznables (madera, barro y yeso), más baratos y que permiten una construcción más rápida. El valor genuino del arte islámico consiste en su capacidad de conseguir el efecto de riqueza y monumentalidad simplemente a través de la manipulación de estos materiales. El muro se reviste con materiales duros e impermeables, como la cerámica vidriada o el estuco, para preservarlo del roce y de la humedad y evitar así su ruina. Los muros y las bóvedas de adobe permitían también crear interiores frescos en regiones que, como en las que nació y se difundió el Islam, tienen un clima caluroso. La funcionalidad de la obra es decir, la adecuación de materiales y formas a las necesidades inmediatas, constituyó el criterio rector de toda la arquitectura islámica.
Este sistema de enmascaramiento de estructuras hay que considerarlo otra pervivencia más de las tradiciones beduinas, relacionada con el recuerdo de los tapices y las alfombras con las que decoraban sus jaimas. Las telas ricamente decoradas, las joyas y los cofres en los que se guardaban, constituían la parte más significativa del mobiliario de la vida nómada y el símbolo del poder. Por ello, el sistema decorativo de los paramentos arquitectónicos adoptó los motivos y los esquemas compositivos de la decoración textil, produciendo el efecto de tapices colgados. (…).
Las técnicas decorativas alcanzarán altas cotas, empezando por la cerámica vidriada que recubrirá el muro que sustituye al mosáico. Estos mismos diseños geométricos los encontramos proyectados en las obras de ataujería (los artesonados de madera, que constituyeron uno de los sistemas de cubiertas más utilizados del mundo hispanomusulmán) o de damasquinado (la técnica que consiste en decorar objetos de bronce o de hierro embutiendo en ellos hilos de metales
preciosos).
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  1. Edidicios poco elevados, se extienden más en superficie que en altura, influencia de la visión plana del desierto. Esto hace que no haga falta muros demasiado gruesos ni pilares grandes, ya que no hay peso que soportar.
  2. El edidifio más importante es la Mezquita, centro de reunión y oración de los creyentes. También se construyen palacios, mausoleos, madrasas...
  3. Utilizan columnas de acarreo y cuando las hecen ellos mismos, estas son muy finas.
  4. Los materiales que se usan con mayor frecuencia son el ladrillo o el mampuesto, el yeso, la madera y, en menor medida, la piedra por sus mayores exigencias técnicas y constructivas.
  5. La arquitectura no muestra un gran interés por los problemas constructivos; los edificios suelen inscribirse en volúmenes cúbicos en los que destacan las semiesferas de sus cúpulas, así como las esquifadas, cónicas, de mocárabes, caladas... y las altas torres o minaretes de sus mezquitas.
  6. Del arte visigótico español toman el arco de herradura que, más tarde, se extenderá por todo el mundo islámico. Otras variedades con un marcado carácter decorativo son: arcos polilobulados, de herradura apuntados, etc. También es característica la dicromía de las dovelas.
  7. Destaca su profundo g
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    usto por la decoración interior que, con frecuencia, no se talla en la piedra misma, sino en placas de piedra de escaso grosor o de yeso, que se aplican después sobre el muro. El gusto por la policromía hace que las formas decorativas de los tableros de yeso se realcen con vivos colores y que se conceda un papel muy importante a la cerámica vidriada. La madera es también un elemento valioso, enriquecida con temas menudos y delicados.
  8. La decoración musulmana es de tipo anicónica y antinaturalista. Salvo en algunas escuelas, se excluyen los temas animados (antropomórficos y zoomórficos), reduciéndose a los de carácter vegetal (ataurique) y geométrico (lacería). Predomina, pues, el aniconismo y la abstracción. La decoración de tipo vegetal se denomina ataurique; la de carácter geométrico, de lazo o lacería; la de caligrafía, cúfica o nasjí. El arabesco pasa por ser la máxima expresión de la calidad abstracta de la decoración musulmana.
  9. La decoración islámica, contra el efecto de fantasía desbordante que sus temas menudos y numerosos producen en un primer momento, es hija del placer por la reiteración, y no de un deseo de variedad. Se trata de series que se repiten una y otra vez (como las suras del Corán) creando una sensación de infinitud.

LA MEZQUITA

El monumento capital es la mezquita (MASYID), lugar de oración para la comunidad musulmana (Umma), que tiene escasas exigencias arquitectónicas. En realidad, basta con un espacio de terreno libre de impurezas, incluso sin cubierta alguna, donde el musulmán ora en dirección a La Meca. Pero las primeras mezquitas de Siria no tardan en crear un tipo monumental de planta rectangular, donde, a sus orígenes en la casa de Mahoma en Medina, se pueden añadir el eco de las basílicas paleocristianas.
Su estructura es, con frecuencia, como sigue:
· El patio o SAHN, a cielo descubierto, rodeado de una arquería o un muro y con una fuente o SABIL para las abluciones rituales que preceden a la oración, que suele estar cubierta con un templete. En uno de sus lados se sitúa la torre AL-MINAR Ó MINARETE, que puede tener diversas plantas (cuadrada, octogonal, etc.), desde donde el almuédano llama a la oración. El patio precede a la Sala de oración, dividida en numerosas naves o HARAM, orientadas perpendicularmente hacia el muro o QUIBLA, que da frente al este, en dirección a La Meca. En este muro se abre un nicho generalmente en el eje central, o MIHRAB, que es el lugar santo de la mezquita y suele estar profusamente decorado. Su origen puede estar en los ábsides paleocristianos o bizantinos. Ante el mihrab se sitúa la MAXURA, un recinto generalmente cercado por estar dedicado al califa o al imán; junto a la maxura se suele situar un púlpito o MIMBAR, desde el que se lanzan sermones a los fieles.
· En época abasida se suelen añadir unas salas abovedadas, cerradas en tres de sus cuatro lados, llamadas IWAN.

HISPANO MUSULMÁN


La evolución artística se periodiza en tres fases coincidentes con tres etapas históricas:
  • Periodo Cordobés (siglos VIII y XI) MEZQUITA DE CÓRDOBA
  • Periodo taifa y africano (siglos XI a XIII) LA ALJAFERÍA
  • Periodo granadino (siglos XIV y XV) ALHAMBRA DE GRANADA

LA MEZQUITA DE CÓRDOBA

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En el Emirato dependiente el Estado, en fase de consolidación, no ofrece todavía personalidad artística. Fue con Abd-al-Rahman I cuando empieza una labor constructiva ligada al nuevo estado. Con él empieza una de las obras supremas del arte hispano musulmán y de todo el arte islámico: La Mezquita de Córdoba. Se construyó en varias fases, desde el siglo VIII al siglo X. Se piensa que se levantó sobre una basílica paleocristiana, la de San Vicente, la cual fue compartida por cristianos y musulmanes hasta el 786. En ese año el Emir compró la basílica a los mozárabes y la derribó. En su lugar Abderramán construyó la parte cercana al patio. Pero esta parte quedó insuficiente por el crecimiento de la ciudad y en el 833 Abderramán II derriba la quibla y prolongó las once naves algunos metros. También construyó este califa la arquería que da al patio y la torre o minarete o alminar. Con Al-Hakam II vuelve a ser insuficiente y derriba otra vez la quibla llevándola hasta donde se podía, casi hasta el río y en ella construye el Mihrab.

Almanzor, para realzar su poder creó otra ampliación pero ésta ya no podía ser a lo largo y tuvo que ser a lo ancho, construyendo ocho naves más al este y derribando el muro que las separaba. Esta ampliación supone las dos terceras partes pero además construyó el patio o Sabil. Así, al final del siglo X la Mezquita queda con 19 naves que junto con el patio suponen 180 metros de longitud y 120 de anchura.
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Se emplearons dos tipos de soportes superpuestos, una columna y sobre ella un pilar. El pilar soporta arcos de medio punto sobre los cuales descansa la techumbre de madera, y de los capiteles de las columnas salen arcos de herradura. Este sistema lo aprendieron del Acueducto de Los Milagros así como el uso de las dovelas alternadas en color. Este sistema es sobretodo arquitectónico pero también da esbeltez y perspectiva al conjunto.
La techumbre es de madera, costumbre musulmana, con 19 hileras de tejado en doble vertiente, una por cada nave.
El arco de herradura será el mayoritario en el arte califal y lo toman de los visigodos aunque la herradura musulmana es más pronunciada. Las columnas son muchas aprovechadas, romanas o visigodas y los capiteles son corintios toscos. Los pilares se adornan en su arranque con unos cavetos de rollos o virutas enrolladas, elemento decorativo propio de la basílica paleocristiana.
El arco califal del Mihrab. La novedad no es sólo el arco más cerrado sino que el trasdós y el intradós ya no son paralelos. La largura de las dovelas es mayor en la clave que en las impostas. Estas dovelas van decoradas con estuco pintado, el típico ataurique cordobés y que no son más que ornamentos vegetales entrecruzados. Este arco anterior se inscribe en la fachada del Mirhab construido todo por Al-Hakam II, que fue el Mirhab definitivo. El Mihrab se sitúa en el centro de la quibla. Delante del Mihrab había un espacio cercado y lujoso reservado para el califa, es la Maxura.

Cúpula de la Maxura. Es otra solución musulmana: la cúpula de nervios que no soporta nada y no se cruzan en el centro.
Es la fórmula más refinada de cubrimiento y empezó a usarse a partir de Al-Hakam II. Hay cuatro en la Mezquita y todas están decoradas con ataurique con este sentido de "horror vacui”. Los nervios descansan en columnas agrupadas en ocho esquinas. Pero el peso real de la bóveda descansa sobre las trompas que convierten el octógono en cuadrado. En el centro remata el conjunto una cúpula gallonada.
El Alminar es donde el almuédano llama a los fieles a la oración, que hoy está revestido por una torre renacentista y era de planta cuadrada.


ARTE NAZARÍ
external image MAPA_ALHAMBRA_MEXUAR%281%29.JPGn 1212 (Navas de Tolosa), la victoria cristiana reducirá el dominio musulmán al denominado reino nazarí que comprendía las actuales Jaén, Málaga, Granada, la capital, y Almería. Este periodo final va, pues, del siglo XIII al XV, cuando Córdoba es tomada por los Reyes Católicos. Pero va a ser Granada el centro político y administrativo del reino y allí surgen los mejores ejemplos artísticos con la Alhambra.
Fue un palacio fortaleza empezado por Mohamed I (sobre una alcazaba de ladrillo rojizo = Alhambra). Pero el núcleo principal es del siglo XIV cuando Yusuf I levanta el cuarto de Comares. El cuarto de los Leones es de Mohamed V. Consta de un patio con dos salas llamada de las Dos Hermanas. El conjunto se completa con habitaciones, baños, estanques, jardines.

Características generales del arte nazarí
· En planta observamos cómo no existe el urbanismo dentro del Islam, ni en las ciudades ni en complejos palaciales como éste. Las salas se adosan sin orden sin estructura urbanística, sin un plan orgánico, solo limitadas por el espacio de la colina. No obstante esta falta de unidad urbanística se palia con la armonía, la atmósfera general creada a partir de la relación entre dos o tres conjuntos de espacios, estanques con fachadas, jardines con paseos,external image diapos%20nr%2072%20Patio%20de%20los%20leones%20Alhambra%20de%20Granada.jpg etc. Es un sentido más oriental de la belleza.
· También es normal la diferencia entre la sobriedad exterior y la profusa decoración interior. No sólo ocurre en los palacios sino también en todas las casas y esto está ligado al sentido íntimo y sagrado de las familias islámicas.
· Los materiales son pobres: mampostería, tapial y yesos para las lacerías caladas. El arco de herradura se sustituye por el peraltado ligeramente acampanado.
· El sistema arquitectónico es adintelado encubierto ya que todos los arcos son decorativos. Las columnas son esbeltas, adornadas con finas molduras o collarinos en el fuste y originales capiteles con dos cuerpos uno cilíndrico con decoración de cintas y otro cúbico con mocárabes de origen bizantino (capitel y cimacio). Los muros están alicatados en sus zócalos con lacerías o figuras geométricas o partes bajas y los techos se cubren con increíbles bóvedas de mocárabes.

La Alhambra.
El Mexuar es lo más antiguo e incluso pudiera ser almohade. Los zócalos del muro van alicatados con cerámica vidriada de lacerías, las lacerías es otro elemento decorativo nazarí, líneas que se entrecruzan formando polígonos y organizaciones simétricas y puras. Con estos arabescos o lacerías se pretende acercarse al "horror vacuí”. La cubierta siempre es de madera, decorada con lacería o ataurique o bien repujada o labrada.
Patio de los Arrayanes o Alberca. Patio rectangular con estanque rodeado de setos en los lados largos y con dos pórticos en los frentes sobre columnas y arcos peraltados con decoración de yesería calada. Sobre las columnas hay pilares que separan cada arco y que forman, con una moldura horizontal bajo el alero, sendos alfices. Al fondo la torre de Comares en perspectiva. Este es uno de esos conjuntos de espacios aislados que tienen vida propia, que no necesitan de los demás para dar sensación de unidad. En cada conjunto se estudia el efecto de perspectiva contando con diferentes elementos: vegetación, agua y arquitectura, la real y la reflejada. Los dos primeros son tradicionales en el Islam por ser un bien escaso en Arabia.
Salón de los embajadores de la Torre de Comares. Torre de gruesos muros de ladrillo (se ve en las ventanas que son casi cámaras tras el arco peraltado, en una de ellas se alojaba el trono).
Los muros se cubren con zócalo de alicatado geométrico. En la zona media aparece el ataurique llenando todo el espacio y una banda de escritura cúfica (versículos del Corán) en el centro. Arriba una hilera de ventanas cubiertas con fina celosía entre otros dos frisos de decoración epigráfica.

external image ElMiradorDeDaraxa.jpgatio de los Leones. Posterior, del siglo XIV. Patio rectangular con pórticos en los cuatro lados. En los cortos avanzan sendos porches. Todo ello sostenido sobre columnas muy finas, con basa de escocia, numerosos collarines superiores, capiteles con dos cuerpos, cilíndrico y cúbico con ataurique en yeso. Los soportes son en dintel y los arcos sólo cuelgan como decoración en yeso, peraltados o en uve invertida. En el centro una fuente circular se sostiene sobre unos leones de torpe ejecución. El efecto de luz tamizada entre la yesería calada, agua y perspectiva convierte esta obra en una de las mejores de todos los tiempos.
Crujía o Sala de los Mocárabes. En un frontal del patio. El arco de mocárabes es otra aportación nazarí que ellos retoman de los abásidas.
Es un elemento barato y espectacular, tacos de madera cubiertos con estuco de yeso y pintura. Son como estalactitas de ensueño. Vemos también los zócalos alicatados, muros de ataurique, jambas y alfiz con escritura cúfica y todos los elementos más genuinos del arte nazarí.

Sala de las dos hermanas, bóveda de mocárabes. También sirven estos tacos para formar bóvedas imposibles, de maravillosos efectos ornamentales. Los artistas no se preocupan de los
elementos constructivos siempre simples; techos de madera, dinteles, muros de ladrillo- y todo el talento se vuelca en una decoración que encubre la pobre estructura.
Les interesa sólo lo sensual de la arquitectura, la belleza perceptible por los sentidos. Esta bóveda está confeccionada con miles de tacos y es (todo) muy sólido porque se conserva perfectamente. En los vértices hay unas falsas trompas de mocárabes, sólo decorativas, y una banda de ventanas inundan de luz la bóveda creando juegos de luces y sombras.

Jardines del Generalife. Formando un todo pero separado por un camino natural se levanta un palacete de descanso, residencia de verano, envuelto entre jardines, setos y fuentes. Es del siglo XIV y tiene dos alas edificadas a ambos lados de un patio rectangular con un estrecho estanque en el centro y pórticos granadinos en los lados cortos. Aquí la vegetación y el agua se apodera a la arquitectura (debía ser un lugar más fresco).

MEZQUITA DE CÓRDOBA ALHAMBRA

LA ALJAFERÍA TAIFAS ......